Una buena decisión financiera puede cambiar por completo una carrera fuera de las pistas. Más allá del baloncesto, la historia que une a Charles Barkley, Michael Jordan es uno de los ejemplos más claros de cómo ambos supieron leer el potencial de una marca que estaba a punto de convertirse en un gigante global: Nike.
En los inicios de sus acuerdos con la marca, Jordan le dio a Barkley un consejo que cambiaría el rumbo de su relación con Nike y su futuro económico. A comienzos de los años 90, ambos estaban negociando contratos importantes con Nike. Jordan, que ya estaba revolucionando el modelo tradicional de patrocinios al tener su propia línea y participación en la empresa, observó el contrato del jugador y le planteó una pregunta que sería crucial: “¿Por qué necesitas todo ese dinero ahora?”. Según Barkley, Jordan le sugirió pedir parte de su compensación en acciones de Nike en lugar de recibir todo en efectivo.
“Oye, ¿por qué necesitas todo ese dinero?”, comenta. “Yo estaba como: ‘Amigo, ¿de qué estás hablando? Estaba mirando tu contrato, ganas alrededor de tres millones de dólares, dile a Nike que quieres un millón y el resto en acciones’”, le contestó. Aunque al principio le sorprendió, Barkley aceptó considerar la propuesta y consultó con su equipo financiero, quienes vieron el enorme potencial de crecimiento de la marca.
Barkley multiplicó su patrimonio
La decisión resultó ser extraordinariamente beneficiosa. Gracias a aceptar acciones de Nike, Barkley no solo multiplicó sus ingresos por ese contrato inicial, sino que se convirtió en una figura clave para la compañía a medida que Nike creció globalmente. En palabras del propio Barkley: “De hecho, he ganado probablemente 10 veces la cantidad de dinero. Y todavía estoy con Nike hasta el día de hoy”, afirma.
Ese crecimiento no fue casualidad. A lo largo de décadas, Nike se consolidó como una de las marcas deportivas más reconocidas mundialmente. Por ejemplo, la capitalización bursátil de la empresa ha pasado de poco más de 11.000 millones de dólares en 1998 a cerca de 98.000 millones en 2026, lo que representa un crecimiento sostenido a largo plazo pese a las recientes caídas del mercado bursátil.
Charles Barkley, junto a Michael Jordan / SPORT.es
Michael Jordan y un 5 % de las ventas que genera la línea ‘Jordan’ con Nike
Más allá de las decisiones comerciales, la relación personal entre Jordan y Barkley evolucionó con el tiempo. Fueron amigos cercanos y compañeros incluso en el legendario Dream Team de 1992, pero su amistad se rompió años más tarde. En 2012, Barkley criticó públicamente la gestión de Jordan como propietario de los Charlotte Hornets, lo que marcó un punto de inflexión en su vínculo.
Michael Jordan sigue siendo una referencia en el mundo del baloncesto, aunque también en la de los negocios. Su asociación con Nike y la marca Jordan le ha llevado a convertirse en multimillonario, con una influencia que va mucho más allá de las pistas de baloncesto. Por su parte, Charles Barkley continúa siendo un rostro conocido, trabajando como comentarista en televisión y manteniendo su relación con Nike, que se ha extendido durante décadas gracias al acierto de aquella recomendación.

