No todos los días un partido de Premier League es un destello de celebraciones, lujos y vértigo de cancha a cancha. 

Lo prueba Wolverhampton, que pudo quedar en deuda con la pirotecnica, pero sumó un puntazo al igualar 0-0 contra una potencia de la Premier League como Newcastle. 

Mosquera, imperial en Wolverhampton

La primera gran sorpresa fue ver que en el once titular del local no estaba la más costosa incorporación del último mercado, el colombiano Jhon Arias. Raro. 

Pero con los minutos resultó muy lógico: la idea del dueño de casa no era ponerle la cara al gran favorito en el duelo sino aguantar, resistir a puro sacrificio sabiendo que no tenía las mismas armas para competir y que, como colero de la Premier, lo último que podía permitirse era una goleada. 

Fue un módulo 3-5-2 que buscaba fortalecer el medio y llenar de piernas la medular para impedir la creatividad de Guimaraes, el cerebro de Newcastle. 

Y fue tan eficiente el trabajo que se neutralizaron todas las figuras, Bruno no llegó a comunicarse nunca con Gordon o Wolemade y el primer remate a puerta se demoró ¡83 minutos!

El homrbe clave en ese trabajo de resistencia,d e multiplicación de esfuerzos, fue Yerson Mosquera, quien arrancó como central por derecha y acabó copando posiciones hacia adelante, al punto de tener dos cabezazos y un remate frontal que pudieron abrir el marcador. ¡En todas partes aparecía el colombiano!

Arias llegó apenas a los 70 minutos pero no dispuso de mayores ocasiones claras de gol, en gran aprte porque su trabajo era perseguir rivales aprovechando que llegaba fresco. 

A los 77 recibió la tarjeta amarilla Mosquera y se salvó de que fuera una factura peor pues el tiro libre de Trippier estuvo a centímetros de meterse al arco. Iba a ser un partido incluso sin tarjetas para el local, que sumó un puntazo en su casa y confirmó la sensación de mejoría. 

Sin embargo, hay que decir que para Wolves el camino de la salvación parece casi imposible, pues suma solo 8 unidades y está a 14 de salir de la zona roja. Newcastle suma 33 y es octavo. 



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