El puertorriqueño Óscar Collazo retuvo sus cinturones del peso mínimo de la AMB y de la OMB al imponerse al mexicano Jesús Haro.
Más que una pelea igualada, el combate dejó la sensación de ser una defensa de trámite para Oscar Collazo, quien controló la acción desde el inicio sin asumir demasiados riesgos. El campeón manejó el ritmo con comodidad y fue acumulando golpes con paciencia, especialmente al cuerpo, desgastando poco a poco a Edwin Cano Haro.
El mexicano intentó mantenerse competitivo durante la pelea, aunque le resultó difícil frenar la ofensiva constante de Collazo. Tras recibir un gran castigo en el sexto asalto, la esquina de Haro decidió parar el combate antes del séptimo.

