La próxima agencia libre de la Major League Baseball podría marcar un antes y un después para el mercado de los jugadores del cuadro interior. El nombre que ya empieza a generar ruido es el de Bo Bichette, quien tiene un objetivo claro: convertirse en el segunda base mejor pagado de la historia, superando el contrato récord de Robinson Canó.
Canó estableció el estándar en su momento con un acuerdo de 240 millones de dólares, una cifra que durante años ha sido el techo salarial para un jugador de la intermedia. Sin embargo, el entorno del béisbol ha cambiado drásticamente. Los ingresos de la liga, los contratos televisivos y la agresividad de los equipos en la agencia libre han elevado las expectativas salariales de las estrellas consolidadas.
De acuerdo con reportes cercanos a su entorno, Bo Bichette buscará un contrato cercano a los 300 millones de dólares cuando llegue al mercado abierto. La cifra no es casual: refleja tanto su producción ofensiva sostenida como su valor como rostro de franquicia. Bichette se ha consolidado como uno de los bateadores más completos del béisbol moderno, combinando promedio, poder, contacto y durabilidad, cualidades altamente cotizadas en negociaciones de largo plazo.
Aunque gran parte de su carrera la ha desarrollado como campocorto, el interés en compararlo con Canó surge por la proyección contractual como jugador del cuadro interior, donde el impacto ofensivo suele pesar incluso más que la posición específica. En un mercado donde ya existen contratos de 300 millones para jugadores de élite, la aspiración de Bichette no luce fuera de contexto.
Para los equipos interesados, la decisión no será sencilla. Un pacto de esa magnitud implica comprometerse a largo plazo con un jugador que será el eje ofensivo y mediático de la organización. No obstante, también representa la oportunidad de asegurar a una superestrella en plena madurez competitiva.
Si Bo Bichette logra su objetivo, no solo firmará el contrato más grande para un segunda base en la historia de la MLB, sino que redefinirá el valor de la posición en la era moderna, dejando atrás el récord de Robinson Canó y estableciendo un nuevo punto de referencia para futuras generaciones.

