Todo está listo en el March Madness para que arranque la segunda ronda de uno de los torneos de baloncesto más prestigiosos y que más expectativas genera alrededor del planeta.
La eliminación en primera ronda de universidades como las de Wisconsin, BYU, Saint Mary’s o Carolina del Norte, han sido algunas de las sorpresas más llamativas en este inicio de torneo.
A partir de esta madrugada, los equipos restantes lucharán por hacerse con un billete para el Sweet 16, la penúltima eliminatoria antes de la gran Final Four.
Los Florida Gators, vigentes campeones del título, siguen vivos en esa defensa del campeonato. En primera ronda, no tuvieron excesivas dificultades para pasar el rodillo por encima de la Universidad de Prairie View A&M, a la que derrotaron por 59 puntos de diferencia (55-114), en un encuentro en el que Boogie Fland lideró la anotación de los Gators con 16 puntos.
Con el partido ya resuelto, el entrenador de Florida, Todd Golden, dio entrada a pista a Olivier Rioux, un jugador que no pasa desapercibido debido a su altura. A sus 20 años, el pívot canadiense mide 2,36 metros, pero su protagonismo en el equipo es mínimo, ya que se plantaba en el partido habiendo anotado únicamente dos canastas a lo largo de la temporada.
Locura con la canasta de Rioux
A falta de un minuto y 15 segundos para el final del partido, Rioux capturó un rebote ofensivo tras un error en el triple de un compañero. El jugador que lo defendía en esa lucha por el balón intentó taponarlo con un gran salto, pero el canadiense ni se inmutó. Prácticamente sin levantar los pies del suelo, Rioux machacó a dos manos, y sus compañeros enloquecieron en el banquillo. Algunos acabaron por el suelo, mientras que algún miembro del cuerpo técnico también enloqueció con la canasta del jugador. Todo ello con una afición entregada, que coreaba su nombre (“Ollie, Ollie”) tras la acción.
Un Rioux que estuvo a prueba con el Real Madrid y que disputó un torneo sub-13 en Castelldefels, aunque su etapa en la cantera blanca duró poco, ya que siguió su formación en Brookwood Elite y en la IMG Academy de Florida antes de dar el salto al baloncesto universitario.
Hará historia si llega a la NBA
Quedará por ver el camino de Rioux en el baloncesto profesional, y si puede cumplir el sueño de debutar en la NBA. En caso de poder hacerlo, se convertiría en el jugador más alto en toda la historia de la competición en hacerlo, superando a Gheorghe Muresan y Manute Bol y sus 2,31 metros, y a Shawn Bradley, Tacko Fall y Yao Ming, que jugaron en la liga americana midiendo 229 centímetros.

