No es la primera vez, y probablemente no será la última, que Anthony Edwards la lía en una pista de baloncesto. El estadounidense, estrella de los Minnesota Timberwolves, dejó un episodio de inmadurez evidente tras abandonar el banquillo de su equipo y marcharse a los vestuarios a falta de ocho minutos para el final del encuentro. Una acción que deja tocada la figura del entrenador.



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