Carlos Mendoza comenzó a marcar territorio desde temprano como manager de los Mets de Nueva York. En su primera evaluación pública de la alineación, el venezolano dejó claro que tiene una idea definida sobre cómo quiere estructurar el corazón ofensivo del equipo, apostando por equilibrio, dinamismo y presencia constante en las bases.
La proyección no pasó desapercibida. Mendoza visualiza a Francisco Lindor como primer bate, seguido por Juan Soto en el segundo turno y Bo Bichette ocupando el tercer lugar. Más allá de los nombres, la propuesta refleja una intención clara: poner presión desde el primer inning y aprovechar al máximo el talento disponible.
Mets apuestan por impacto inmediato desde la cima del lineup
La idea de Lindor como abridor de la alineación no es nueva, pero sí significativa. Su capacidad para embasarse, correr las bases y conectar con poder ocasional lo convierten en una pieza ideal para iniciar ataques. Detrás de él, Juan Soto representa una amenaza constante, con paciencia en el plato y poder suficiente para cambiar el rumbo de un juego con un solo swing.
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El tercer puesto para Bo Bichette completa una parte alta del lineup diseñada para producir carreras temprano. Su habilidad para hacer contacto y encontrar los huecos encaja con la filosofía de Mendoza, quien busca una ofensiva agresiva pero inteligente de los Mets.
Esta evaluación inicial no significa que la alineación esté cerrada, pero sí ofrece una ventana clara a la visión del cuerpo técnico. Los Mets cuentan con uno de los núcleos ofensivos más llamativos del beisbol actual, y el orden al bate será clave para maximizar su potencial.

