Este sábado 31 de enero, Newcastle se convierte en el epicentro del boxeo mundial con el enfrentamiento entre el monarca de la FIB, Bakhram Murtazaliev, y el retador local Josh Kelly.
Aunque el campeón llega con la etiqueta de favorito tras su impactante victoria sobre Tim Tszyu, la narrativa en el Reino Unido es muy distinta: para muchos, esta es la noche en la que el talento técnico de Kelly finalmente alcanzará su punto máximo ante su público.

A diferencia de la percepción de “víctima”, Kelly se presenta como un rompecabezas táctico. Su estilo elusivo y su velocidad de pies son precisamente los elementos que suelen incomodar a peleadores frontales y de gran pegada como el ruso. Si Kelly logra sobrevivir al empuje inicial y llevar la pelea a las aguas profundas de los asaltos finales, su condición de local y su renovada disciplina defensiva podrían dar una de las mayores sorpresas del año.


Murtazaliev (23-0, 17 KO´s) busca consolidar su estatus de “hombre a evitar” en el peso súper welter si logra otra victoria contundente, Kelly (17-1-1, 9KO´s) pelea por el respeto de una industria que lo ha subestimado desde su única derrota profesional.

