Lo que hicieron los Warriors en 2016, con un balance en la fase regular de 73 victorias y tan solo 9 derrotas, es algo prácticamente imposible de igualar. Se llegó a decir que Oklahoma pondría en peligro el récord o incluso lo batiría, pero nada más lejos de la realidad. Ser regular durante todo el curso es un oasis en el desierto. Y este último mes ha sido un golpe de realidad.



Source link