
Por José Tadeo Herrera
La selección Vinotinto Sub-17, bajo la dirección técnica de Jhony Ferreira, concluyó su segundo compromiso amistoso frente a su similar de Colombia con un pacto de caballeros (0-0).
El encuentro, disputado en la sede de la Federación Colombiana de Fútbol en Barranquilla, sirvió para demostrar la capacidad de ajuste y mejora del combinado nacional tras el tropiezo inicial en la gira.
Una muralla defensiva Vinotinto sub-17 en la «Arenosa»
Luego de un debut amargo en el que cayeron por 3-0, los juveniles venezolanos saltaron al césped con una mentalidad renovada este domingo. A diferencia del primer encuentro, la Vinotinto Sub-17 exhibió un orden táctico impecable, cerrando los espacios que los cafeteros aprovecharon días atrás.
El juego se caracterizó por ser bastante parejo, con un mediocampo venezolano mucho más combativo y una línea defensiva que supo aguantar la presión en los minutos finales.

Mirada al futuro: El proceso de Jhony Ferreira
Para los dirigidos por Ferreira, estos duelos en territorio colombiano son fundamentales en el proceso de engranaje de piezas. El 0-0 definitivo no solo suma en las estadísticas, sino que inyecta confianza a un grupo que busca su identidad de cara a las próximas competiciones oficiales.
La delegación venezolana regresará con la maleta llena de conclusiones positivas, demostrando que tienen la capacidad de competir de tú a tú ante potencias regionales cuando el orden y la disciplina se mantienen durante los 90 minutos.

