Hay tiros que salen de una jugada preparada y otros que nacen porque un jugador necesita una solución. El ‘fadeaway’ a una pierna de Dirk Nowitzki pertenece a lo segundo. Visto de cerca parece raro, casi imposible de repetir. Dirk se apoyaba en una sola pierna, se echaba hacia atrás y soltaba el balón muy arriba. En directo, el resultado era siempre el mismo. No era un tiro bonito… era un tiro imparable.
Dirk Nowitzki, en una acción ante Chris Bosh / LARRY W. SMITH
La clave está en tres cosas muy simples. Primero, la altura. Dirk era muy alto y ya lanzaba por encima de muchos defensores. Si además se echa hacia atrás, al rival le cuesta más llegar a defender. Segundo, el ritmo. Dirk no tiraba cuando el defensor esperaba. Amagaba, aguantaba medio segundo y lanzaba cuando el otro saltaba o se desequilibraba. Y tercero, la protección del balón. Su cuerpo quedaba entre el defensor y la pelota, así que era muy difícil tocarla o taponarla. Por eso, aunque todos supieran lo que venía, muchas veces lo único que podían hacer era levantar la mano y cruzar los dedos.
El desquicio de Lebron James
La mejor prueba de lo difícil que era ese tiro es lo que dicen quienes lo sufrieron. LeBron James lo explicó sin rodeos. “No puedes puntearlo. No puedes defenderlo”. En otra frase lo llevó al extremo. Con un jugador tan alto tirando hacia atrás sobre una pierna, “no hay nadie que pueda bloquear eso”. Udonis Haslem, que tuvo que defenderlo en partidos grandes, lo definió como un tiro “prácticamente indefendible”. El propio Nowitzki lo resumió con una idea que lo explica todo. “Lo bueno de ese tiro es que siempre puedes sacarlo”. Es decir, aunque te aprieten, aunque te empujen, siempre encuentras la forma de tirar.
Al principio, en sus primeros años, era más rápido y menos “bonito”, como un recurso para salir del paso. En 2011, el año del anillo, ya era su firma. Lo hacía con calma, con control, y lo metía cuando más pesaba. Y en sus últimos años, con menos físico, lo usó de forma más sencilla. Menos botes, menos esfuerzo, mismo resultado.
Muchas imitaciones
El tiro se hizo tan famoso que otros empezaron a probarlo. No por postureo, sino porque tenía algo que todo jugador quiere. Te permite lanzar incluso cuando la defensa está encima. Por eso, con el tiempo, el ‘fadeaway’ a una pierna dejó de ser solo “el tiro de Dirk” y pasó a ser una referencia para toda la NBA. Jugadores como Kobe, Lebron o Kevin Durant buscaron imitar y adaptar a su juego un tiro que ya es historia del baloncesto. Un tiro que, durante años, fue sencillamente imparable.

