Los Mets de Nueva York no tardaron en reaccionar luego de quedarse fuera de la carrera por Kyle Tucker. La directiva neoyorquina ajustó su estrategia y encontró una respuesta inmediata en el mercado: un acuerdo por tres temporadas y 126 millones de dólares con Bo Bichette, uno de los infielders más completos disponibles, a la espera del examen físico de rigor.
El movimiento envía un mensaje claro dentro de la organización y hacia el resto de la liga. Nueva York no estaba dispuesto a quedarse quieto tras un revés importante y optó por asegurar talento probado, capaz de impactar tanto ofensiva como defensivamente. Bichette llega con cartel de estrella y con la experiencia de ser eje central en un lineup competitivo.
Mets acuerdan con Bo Bichette por 126 millones de dólares
La incorporación de Bo Bichette encaja con la necesidad del equipo de sumar consistencia en el infield y un bate confiable en la parte alta del orden ofensivo. Su capacidad para producir contacto sólido, combinar poder con promedio y mantener regularidad a lo largo de la temporada le da a los Mets una pieza alrededor de la cual estructurar su ataque.
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Más allá de los números, la firma refleja una lectura rápida del mercado. Tras no concretar a Tucker, los Mets evitaron que la frustración se prolongara y capitalizaron la oportunidad de sumar a uno de los mejores jugadores restantes. Ese giro ágil puede marcar la diferencia en una temporada donde cada decisión pesa.
Con Bichette, los Mets refuerzan su identidad competitiva y apuntan a reducir la brecha con los principales contendientes. El contrato no solo cubre una necesidad inmediata, sino que refuerza la percepción de un proyecto que busca resultados ahora, sin hipotecar del todo el futuro.

