Los últimos días han sido intensos en los despachos del boxeo. Oscar De La Hoya, promotor de Vergil Ortiz Jr. (Golden Boy), ha enfriado públicamente la posibilidad de que el combate contra Jaron “Boots” Ennis se celebre próximamente
La principal razón del distanciamiento es económica y de jerarquía. De La Hoya ha lanzado un ultimátum a Eddie Hearn (promotor de Ennis):
- Exigencia de bolsa: Oscar pide un reparto del 60% para Vergil Ortiz y el 40% para Ennis, más un 5% adicional para el ganador.
Guerra de promotores
De La Hoya asegura que es Hearn quien está pidiendo la pelea y que, por tanto, Ortiz es el “Lado A”. Considera que si Ennis y su equipo están tan desesperados por el combate, deben aceptar las condiciones que le impone Golden Boy.

Incluso De La Hoya ha amenazado con emprender acciones legales, acusando a Ennis de intentar negociar directamente con los manejadores de Vergil Ortiz saltándose a Golden Boy, lo cual sería una violación de las leyes de representación en el boxeo que obligan a negociar con la promotora a la que pertenece el boxeador.
La sede de la pelea, otro inconveniente. De la Hoya se opone a que la pelea se dispute en Arabia Saudí como pretende Eddie Hearn e insiste en que una pelea de esta magnitud debe quedarse en Estados Unidos en horarios que favorezcan al público americano.
De la Hoya dejó caer posibles nuevos rivales para Ortiz
Parece ser que De la Hoya no está preocupado en que la pelea con Ortiz se caiga. Incluso aseguro que baraja otras opciones como una pelea con Sebastian Fundora o con Errol Spence Jr.
Es común que desde Golden Boy se intente presionar con otros rivales para intentar provocar que sus rivales cedan en sus pretensiones si quieren la pelea.
La realidad es que se daba cerrado el Ortiz vs. Ennis y salvo que Hearn acabe cediendo a las pretensiones de De la Hoya o la pelea no se dará.

