La NBA se prepara para vivir un movimiento importante en los próximos días, como es el divorcio entre Trae Young y los Atlanta Hawks. Una relación que arrancó en 2018, tras un traspaso en la noche del draft que también tuvo como protagonistas a los Dallas Mavericks y a Luka Doncic.
Fue la franquicia de Georgia quien drafteó al esloveno en tercera posición, pero decidieron traspasarlo por Young, sexta elección de aquel mismo año, más otra ronda futura.
Trae Young, en un partido con los Atlanta Hawks / AP
Han sido siete temporadas completas, más la actual, en la que los Hawks han jugado playoffs en tres ocasiones, y un 2021 que supuso el pico para el equipo, con la disputa de las finales de la Conferencia Este contra los Milwaukee Bucks.
Ahora, y tras haber desechado la franquicia ofrecerle una extensión de contrato, equipo y jugador ya trabajan en un traspaso, según adelantó el periodista Shams Charania.
A nivel contractual, Young tiene asegurados casi 46 millones de dólares esta temporada, y 48,9 para la próxima, aunque tiene una opción de jugador que podría utilizar para ‘desechar’ esa cantidad y firmar una mayor, prolongada en los siguientes cursos.
Los Hawks están decididos a confiar su futuro a Jalen Johnson, alero de 24 años y que es el líder anotador del equipo con 23,7 puntos de media por partido, y a Nickeil Alexander-Walker, escolta canadiense que, a sus 27 años, está firmando, de largo, su mejor temporada en la liga con 20,5 tantos de media por encuentro (el curso pasado promedió 9,4 en los Wolves).

Jalen Johnson es la nueva estrella de los Atlanta Hawks / AP
Sobre su posible destino, el periodista Marc Stein apuntó a que los Washington Wizards podrían ser el destino de Young, en una operación que podría mover al también exterior C.J. McCollum.
Quedará por ver como avanzan los acontecimientos en las próximas horas, y si aparece algún actor inesperado en la operación, pero lo que está claro es que el matrimonio entre Hawks y Young tiene fecha de caducidad.

